Varios grupos de investigación CIBER están al frente del proyecto LIVER-MOON, una iniciativa que busca entender cómo el trabajo nocturno y la alteración del ritmo biológico pueden afectar a la salud y aumentar el riesgo de enfermedades.
Coordinado por Mª Luz Martínez Chantar, investigadora del área de Enfermedades Hepáticas y Digestivas (CIBEREHD) en el CIC BioGune y Juan P Bolaños, investigador del área de Fragilidad y Envejecimiento Saludable (CIBERFES) en la Fundación de Investigación Biomédica de Salamanca (FIBSAL), es uno de los 4 proyectos seleccionados en la Primera Convocatoria de Proyectos Interáreas CIBER y dotado con 222.000 euros para un periodo de dos años. Cuenta también con la participación del grupo CIBERDEM de Montserrat Romero de Pablos, del grupo CIBERNED de José Luis Cantero Lorente y del grupo CIBEROBN de Francisco José Ortega Delgado.
El eje central del estudio es una molécula clave: el sulfuro de hidrógeno (H₂S). El proyecto parte de la hipótesis de que las alteraciones de los ritmos circadianos podrían desestabilizar su producción, lo que provocaría una exacerbación del estrés oxidativo y un aumento del riesgo de disfunción hepática, cerebral y del tejido adiposo, así como de trastornos metabólicos asociados.
En este sentido y dada la limitada información que se tiene al respecto, LIVER-MOON adoptará un enfoque multidisciplinar e innovador para aportar nuevos datos sobre los efectos de la alteración del ritmo circadiano en la producción de H₂S y su impacto en la salud. Para ello se utilizarán modelos murinos y muestras humanas.
El equipo de investigación plantea modular los efectos perjudiciales a nivel sistémico del trabajo nocturno mediante una aproximación dietética modulando los niveles de proteínas de plantas y favoreciendo con ello la producción de sulfuro de hidrógeno. Estas aproximaciones se realizarán tanto en periodos cortos de tiempo, tres semanas, como en situación crónicas con tres meses de duración.
Asimismo, en los mismos modelos murinos, se administrarán compuestos capaces de liberar H₂S de forma controlada, como SG-1002 y AP39, administrados por vía oral. En paralelo, también se estudiará el efecto contrario, es decir, la inhibición de las enzimas responsables de su producción (CBS, CSE y 3MPST), con el fin de esclarecer el papel del H₂S en distintas condiciones y mejorar la comprensión del estrés oxidativo y de la función hepática y cerebral.
Para validar y comparar los resultados observados en los modelos murinos se medirá la producción de H₂S y metabolitos asociados en un estudio observacional, que incluirá voluntarios sanos de mediana edad con ritmos circadianos alterados, así como personas mayores en riesgo de enfermedad de Alzheimer con trastornos del sueño.
“Con LIVER-MOON buscamos comprender cómo la alteración del ritmo circadiano afecta a procesos clave del metabolismo y si es posible intervenir, por ejemplo, a través de la dieta o la modulación del sulfuro de hidrógeno, para reducir sus efectos sobre la salud”, señala Mª Luz, coordinadora del proyecto.
Los resultados de este estudio podrían sentar las bases para el desarrollo de nuevas estrategias de prevención dirigidas a mitigar los efectos del trabajo nocturno.